Resumen
El presente artículo recupera el vínculo señalado por los primeros críticos del Bolaño de Los detectives salvajes (1998) con la novela de artista hispanoamericana del modernismo (Silva) y del boom (Carpentier). La intención del artículo es explorar cómo se ha venido construyendo a través de dicho subgénero de novela la subjetividad artística a través de los motivos del viaje y el feminicidio, para entender por qué Roberto Bolaño se apodera de ese doble motivo y lo subvierte. Bolaño termina proponiendo un sujeto (o sujetos) artístico diferente, que al final se enfrenta en su posición ante el viaje y lo femenino tanto a los tipos de artistas que recibió de su tradición como a las marcas genéricas normales que le debería haber impuesto el posmodernismo.
